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DE MI HOJA DE SERVICIOS Nombre artístico: Pablo Segóbriga de Garmany. Nombre de pila: Pablo Morales García, de Marino y Lorenza. Nació en Saelíces, provincia de Cuenca, en el año 1.9... hace muchos, un 15 de Enero. Cuando más frío hacia, y más nieve había en el pinguruzo de la sierra de su pueblo. Nació en el seno de una familia humilde. Marino, su padre, mutilado de guerra, una guerra que solo le sirvió para que le amputaran el brazo izquierdo. Lorenza, su madre. Mujer traba- jadora infatigable, para sacar adelante a una prole de cuatro hijos, el marido, como acaba- mos de decir con carencias fisicas. Y dos ancianos. La única fuente de ingresos era una pequeña tienda de comestibles... bueno, entre los comestibles tambien vendian jabón, cloro en polvo para blanquear la ropa. Sosa caústica... en fin, no solo comestibles, si no un popurrí de elementos para salir adelante. (Sanidad no frecuentaba ese pueblo.) Los abuelos. Dios mio los abuelos. Como discutian. A estas discusiones les debe Pablo, estos epigrámas: EL VINILLO HACE AMISTADES Una riña acalorada en la tienda de Marino, tienen los viejos montada. Se les dá un vaso de vino, y aquí no ha pasado nada. LA SOPETA Mi abuela llegó a cién años con una simple receta que la libraba de daños: Le daba al buche unos baños de pan con vino. ¡SOPETA! Tiene también, otro recuerdo que lo plasmó en versos y que están basados en un hecho real. Los tituló: ACTIVIDAD FAMILIAR Mi madre, atiende a la tuerta: Mi padre, la duerme un poco. Mi abuelo, arregla una espuerta. Mientras mi abuela, en la puerta, intenta sacarse un moco. (Con perdón) La calle donde tenian la tienda se llama Real, o familiarmente calle Alante, en el número 19. Una calle de tierra, y cuando llovia, barro. Casi al final de la calle habia un gran corral donde Venancio, el propietario tenia vacas, estas vacas, también tenían como es lógico sus necesidades fisiológicas, y el producto de estas necesidades circulaban por toda la calle real o calle Alante. era como más se la conocia... Y por todo esto, Pablo, escribió... EN MI CALLE Vean este riachuelo bajando la calle Alante. Maloliente y espesuelo que siempre sigue adelante cubriendo cientos de hoyos. Perforando el entresuelo, llega y muere en los Arroyos. Señores suban y vean a las vacas de Venancio, que en su vivir mustio y rancio, ¡¡ solo mean, mean, mean !!. Nuestro personaje, a los tres meses de haber nacido adquirió la parálisis infantil o poliomielitis. Esta enfermedad terminó concentrándose en su pierna derecha. Pierna que fué operada en el Hospital de San Rafael; (Madrid) dos veces de la rodilla y otras dos del pié, para al final, poder deambular con aparato ortopédico. Este aparato es compañero inseparable como la Magia. Sus maestros en la escuela, desde los cuatro años a los quince: Doña Angustias, que apenas la recuerda, don Marcelino, que pegaba con una vara emporrada en la punta y don Constancio, que en vez de vara, usaba tres tiras de cuero en forma de trenza y que llamamaban correilla. A don Constancio, lo recuerda como el hombre casi perfecto, jamás se le vio fumar, nunca visita- ba los bares, únicamente se le veía fuera de la escuela, en sus largos paseos de la tarde. Gran depor- tista y amante del fútbol, deporte que le fascinaba y practicaba a diario con sus alumnos. Don Constancio era un gran ejemplo a seguir. CONTINUEMOS CON SU VIDA MAGICA: Socio y Ex presidente de la S.E.I. (Sociedad Española de Ilusionismo). Socio del C.I.P. (Circulo de Ilusionistas Profesionales.) Socio de honor del C.M.P. (Club Mágico Portugués)- Fundador de A.R.A. (Amigo de la Reina de las Artes.) Fundador de C.A.P.S. (Circulo de Alumnos de Pablo Segóbriga.) Sus alumnos han fundado CIMAPS. (Circulo Mágico. Pablo Segóbriga. Ahora Circulo Mágico, Pase Secreto) “ESTO HAY QUE DECIRLO” Premiado en congresos y certámenes Mágicos. Y los premios a los que más cariño les tiene son los siguientes: AÑO 1984 Premio JULIO CARABIAS, en honor a la Magia Cómica, concedido por la Sociedad Española de Ilusionismo. (Círculo de Madrid) AÑO 1985 Premio SAN JUAN BOSCO, por méritos artísticos, concedido también por la Sociedad Española de Ilusionismo. AÑO 1987 Premio Nacional de Micromagia en Oviedo. Premio Nacional al efecto más espectacular del Congreso de Oviedo. Premio de Micromagia en Portugal. Premio de Mentalismo en Portugal. AÑO 1988 Premio Nacional de Micromagia en Huesca. AÑO 2000 Premio de Micromagia en Granada. AÑO 2002 Premio de Micromagia en Portugal. Premio de Magia de Escena en Portugal. En el año 1990, el CONSEJO NACIONAL DE MAGIA, le concede el Certificado Acreditativo para su ejercicio como profesor, entre otras actividades. En Abril del año 2005 la Sociedad Valenciana de Ilusionismo lo nombra SOCIO DE HONOR en Almussafes. Pablo Segóbriga, es director de la Sala Mágica HOUDINI, en la calle García Luna, número 13 en Madrid. España, (antes en la calle de Fuencarral, nº 21) donde presenta diariamente sus sesiones de Magia de Cerca y Mentalismo e Hipnotismo. Su mayor virtud: El amor que le profesa a la Magia. Su mayor suerte: Que es correspondido. Su mayor defecto: Que la ama en exceso. Su mayor ilusión: Continuar haciendo Magia como ahora, para todo tipo de público. Su mayor reto: Seguir enseñando para tener el círculo de alumnos más grande. Lo que siempre le acompaña: Baraja, monedas y elásticos. Lo que nunca le acompaña: Sombrero, paraguas y guantes. A Pablo, le gustan las mancias, (como juego) no los mánticos. Le gusta el hipnotismo, más como terapia que espectáculo. Pablo, como ya dijimos, nació en Saelíces, y en su jurisdicción tiene Segóbriga, una ciudad romana y enterrada. Esta ciudad fue la que le prestó el nombre: SEGÓBRIGA. Con ocho años ya sintió el impacto de este divino arte. Un buen día su pueblo se vio inundado por panfletos con el slogan de ¡¡HA LLEGADO BARCELÓ !! ¿Quién era este personaje?. Para Pablo, era dios. El mago más completo que ha conocido, salvo que el paso de los años le traicionen. Todo su espectáculo lo realizaba en la plaza o en el salón de Capelo, con una duración de dos horas. En ese tiempo se podía ver todo tipo de Magia: Clásica, cómica, manipulación, mentalismo, hipnotismo, cumberlandismo... y mucho más. Todo lo hacia bien. Su retribución económica era el producto conseguido en la rifa de una botella de coñac 103 o de anís del Mono. Esta rifa la hacia en el intermedio, desapareciendo parte del público para no contribuir en el “donativo”. La rifa de Barceló, era otro espectáculo. Dios mío, que forma de vender las papeletas, que profesionalidad, ¡¡Qué Maestro!!. A raíz de conocer a este profesional, Pablo, lo tenia muy claro: ¡Quería ser mago! Ya sin documentación alguna conseguía sorprender a sus compañeros de colegio, haciendo desaparecer el botón de una pelliza vieja de su padre. Usando una misdirecction totalmente intuitiva los dejaba perplejos escamoteando gomas de borrar y sacapuntas. Los Domingos y Festivos, Pablo y su hermano Jesús, despachaban frutas, verduras y hortalizas entre otras cosas, en un puesto que sus padres les ponían en la plaza llamada el "Parador"(tipo rastro.) “Sucursal” de la tienda de comestibles que tenían en la calle Alante, 19. A esta plaza, hizo los siguientes versos con los personajes del momento y la actividad que estan realizando: EN EL PARADOR Mientras pasa un burro a un carro “amarrao”, en el parador, demanda un “parao”. Paco el corredor habla de “ganao”, con Futo, Canuto y el tío Arrematao. Muy cerca charlando Chiva y la Culona, Mito merendando con pan de “tahona”, nosotros jugando el trompo a la cocona y a Trinca pelando Ricardo Melona. El Arrete mirando el juego del tango del Raque, Chavete y un pariente de Chango. Llegó el del Calvete, a meter la pata: en un periquete armó ZARAGATA. EN LA FUENTE DEL PARADOR Mula bebiendo en escena. Un beso sin un te quiero, y un botijo que se llena con agua del ratonero. EN LA BECERRADA -…¿Quién es ese figurín, que cita o llama a la vaca? -¡Es mi primo Damasin, que está como una carraca! Pablo como reclamo, hacia malabares con tres huevos, mientras pregonaba lo menos vendible. Gracias a esta actividad del domingo, consiguió dominar los falsos depósitos y escamoteos con patatas, tomates, peras, manzanas y sandias, aunque os cueste creerlo. Los kilos de sus pesadas para el cliente eran de 1.100 gramos. Y cuando caían en su cesto ya habían mermado 200, quedando el kilo en 900. Los 200 gramos restantes se habían quedado camuflados entre el plato de la romana y la mano del artista, para desde allí regresar a la banasta. Doña Maria se iba tan contenta y Pablo, también contento de sus progresos Mágicos. Antes comenté lo de los malabares con huevos. Pero los huevos no los vendía Pablo, si no que los compraba al por menor para luego venderlos al por mayor. Cuento esto, por que de aquí sacó nuestro personaje una falsa cuenta con huevos: (cuatro por tres) El cliente los llevaba en su recipiente y Pablo, los pasaba a un balde grande de cinc que ya contenía huevos de anteriores compras. Como norma habitual y generalizada por aquellos lugares y por aquel entonces los huevos se contaban de seis en seis, tres en cada mano. Por lo tanto cada dos dejadas se contabilizaba una docena. Pero de vez en cuando una de las manos cargaba cuatro, que al hacerlo con ritmo, para el vendedor de los huevos pasaba totalmente desapercibido. Esta falsa cuenta convertía una docena en catorce y a veces en dieciseis unidades. Aprendió como desviar la atención de las personas, lo que se llama en Magia, Misdirecction. Aprendió de una forma inconsciente, muchas técnicas, que son fundamentales para la magia. Los bolsillos de sus pantalones cortos y de pana lisa, heredados o cedidos por su hermano Francisco, tenían sus bolsillos rotos, atados por una cuerda con el fin de guardar los guijarros responsables de su ruptura y que le servían para practicar. también su material de ensayo era un fruto no comestible que le llamaban castañas locas. Algo más tarde amplió su corto repertorio con algunos juegos que le enseñó “el tío Higinio,”un buen hombre, encargado de encender y apagar el alumbrado de Saelices. Uno de los juegos era con cartas: dos ases que se perdían en el mazo por distinto sitio. Un pase mágico y... Perico y Frescales que era el nombre que le daba a los ases, aparecían juntos. <<-Perico y Frescales, como juntos los meto, juntos los saco. Perico y Frescales, como junto los meto junto los saco... >> Así hasta que aparecía el primer as, y a continuación el otro. Después de mucho tiempo, supo la técnica empleada. Otro juego fué, el conocido del palillo roto y recompuesto en un pañuelo. Dios mío, cuanto disfrutó con él y cuantas veces lo haría. DOS PALOMITAS EN UN PALOMAR... UNA SE VA. LA OTRA TAMBIEN. UNA YA VUELVE. Y LA OTRA TAMBIEN. Estos eran los versos que le enseñaron para realizar un jueguecito de Magia de cerca y que os cuento a continuación: Los dedos índices apoyados por sus yemas sobre el canto de la mesa y con unos papelitos blancos pegados a sus uñas. Se golpea con ambos dedos el borde de la mesa, mientras se dice -Dos palomitas en un palomar... ¡Una se va! - Al decir esto, la mano derecha marcha hacia atrás para volver rápidamente, pero sin palomita en el dedo, quiero decir que el papelito ha desaparecido de la uña. -¡La otra también!- Ocurre lo mismo con el de la mano izquierda. -¡Una ya vuelve... Y la otra también!- De nuevo aparecen las palomitas en las uñas. Por entonces su bagaje mágico era: una cuerda nada flexible, algunos guijarros, seis u ocho castañas locas, unas cuantas arzollas, un alfiler con los que se atravesaba antebrazos, labios, carrillos y garganta, el botón de la pelliza de su padre, el palillo en el pañuelo, y una baraja, si es que a aquellos cartones mugrientos y pegajosos, se le podían llamar baraja. Las conseguía de cartas sueltas que le regalaban en las distintas tascas: El Chusco, el Barajeño, Medina, etc, etc. Jamás tuvo una baraja completa antes de los diez años. Poco más eran sus utensilios para sorprender, pero lo conseguía. El mayor admirador era su padre, que lo cargaba al hombro para llevarlo por las tabernas para que los del pueblo supieran lo listo que era su hijo, al que hacia imitar a don Matías Prat, radiando el partido de fútbol: España-Turquía, de los últimos mundiales. A Pablo también le gustaba imitar... en realidad todo lo que olía a espectáculo, le fascinaba. Quiero contaros algo que ocurrió en un partido de fútbol en su colegio. Jugaban los alumnos de segundo grado contra los de tercero. Don Constancio que era el maestro, como dije poco antes arbitraba y nuestro mago haciendo de locutor en lo alto de la tapia que dividia el campo escolar de la huerta de don Mateo Pardo, con una altura “desde la cabina radiofónica” a las lechugas de unos tres metros. Con micrófono en ristre, (un bote vacío de tomate) al cantar un gol del equipo de Segundo grado..., pierde el equilibrio para tragarse todos los pepinos y tomates de la huerta, junto con el inalámbrico. El resultado fue, aparte del atracón de ensalada sin aliñar, una brecha en la ceja derecha con seis puntos de sutura y desperfectos en su aparato ortopédico que tuvieron que arreglar en la fragua de Teógenes. Sus progresos mágicos lógicamente eran muy lentos, y eso que todo lo que veía o encontraba, inmediatamente lo asociaba a la Magia, y en muchas ocasiones le sacaba partido. No se puede entender tanta afición, sin libros donde leer, sin magos a quién imitar, en una palabra: sin medios. Pablo era consciente de todo esto pero se sentía un mago en potencia. En las ferias de su pueblo, los jugadores de ventaja que como todos sabemos pululan, y de todo tipo, no lo querían ni como mirón. Y no lo querían por que observaba y estudiaba en exceso cualquier movimiento o finta. Gracias a ellos pudo añadir dos efectos más a los suyos: el “8” americano y la carteta. El ocho americano, que hoy considera uno de sus grandes juegos. Si, grande, ¿O es que no puedo llamarlo así por que sea suyo?... Bueno, suyo, lo que se dice suyo... El lo vió hacer a un jugador ventajista en su pueblo, con una edad que no superaba los once años. La única charla que le daba este tipo, para conseguirs unas pesetas, era así: -Señoras y señores, jueguen al ocho americano, que unas veces pierdo y otras veces gano... Jueguen al ocho americano... - Esto era lo que pregonaba reiteradamente. Dios mío, que forma de ganar. De vez en cuando, pero muy de vez en cuando dejaba la buena suerte al apostante, para al final dejarlo más limpio que la "espalda de un violín." El no podía jugar por su edad, y por que también estaba limpio, pero se fijaba... ¡Cómo se fijaba!. Observaba todos los movimientos del cruce de la cuerda que formaba el ocho, sabiendo en todo momento cuando se podía ganar, y cuando se podía perder. (Que era casi siempre) En cuanto el tío (quiero decir el ventajista) colocaba el tenderete, allí estaba don Pablete, esperándole para ponerle nervioso. Una vez le preguntó: -¿Qué, chaval, de miranda? (Quería decir de mirón) ¡Aquí se viene a jugar!- le contestó que tenia mucha suerte el que no pudiera jugar, ya que el sabia como colocaba las cuerdas. No obstante el jugador le hizo algunas pruebas, quedando claro que el niño estaba en posesión del truco. Lo sentenció: -¡Chaval, como me entere que comentas algo, te soltaré dos host... ! - Dios mío, como para hacer algún comentario sobre el ocho! Lo estudió lo trabajó y ahora es un juego que le está dando fama y dinero. Bueno, dinero no y fama solo entre los magos. El Ocho Americano ya solo se parece al de aquel jugador, en el título. EL CONO, era otro juego de ventaja que realizaba otro timador y que le llamó profundamente la atención. Lo vamos a intentar reconstruir a pesar de los años transcurridos. Consistía en un artilugio muy simple. Una mesa y sobre el tablero dos palos verticales soportando otro horizontal. Del centro de este último pende una cadena o cuerda con una pelota en el extremo. Y ya como utensilio final un cono de madera. El juego consistía en lo siguiente: Una vez hecha la apuesta, el timador desliaba la cuerda con la pelota que descansaba sobre el larguero y se la entregaba al apostante o mejor dicho al “pringao”, con el fin de que con ella derribase el cono que se encontraba justo en el centro de los palos. Se lanzaba suavemente la pelota, para que al regreso derribase el cono. Solamente se ganaba si este caía en el regreso. Se perdía si se derribaba a la ida. Y también si no se conseguía a la vuelta. Así viendo perder a sus paisanos, Pablo, descubrió el secreto o la trampa del SINVERGUENZA. Sin decir nada y después de ver al timador hacer la prueba que siempre realizaba para demostrar como el cono se podía tirar fácilmente, Pablo le dijo: -No cuelgue la pelota que quiero jugar yo. - A pesar de los ruegos de que no colgara la pelota en el palo, la colgó, descolgándola acto seguido para entregársela. Nuestro hombre continuó: -Ahora apuesto doble contra sencillo que no tiras el cono.- Contestó Pablo: Naturalmente que no. Al descolgar la pelota has alterado la posición de los palos. Sé vio cogido, y en represalias le dijo lo mismo que el del Ocho Americano. El truco consistía en los palos: Cuando él tiraba la pelota, el centro de gravedad caía sobre el cono. Pero cuando solicitaba tirar el incauto, al descolgar la pelota, desviaba ligeramente los palos para que el centro de esta no cayese directamente hacia el cono. De ahí que si no lo derribabas a la ida, menos se consigue a la vuelta. Resumiendo que el secreto estaba en la posición de los palos que el jeta colocaba a su conveniencia. Al fin ocurrió lo que marcaría definitivamente su vida en la Magia: su hermano Francisco, en sociedad con un amigo, pide a la editorial “Gasso Hnos.”. el libro titulado: ENCICLOPEDIA DE LA MAGIA ILUSIONISMO Y PRESTIDIGITACION. Escrito por un periodista que era socio de la S.E.I. de Barcelona. Don Antonio de Armenteras, (cuantos magos ha hecho este libro, Dios mío.) Con 330 páginas y juegos desde micromagia hasta grandes ilusiones, pasando por faquirismo e hipnotismo. Pablo supo esperar a que el libro fuese abandonado una vez saciada la curiosidad de aquella sociedad improvisada. Ni su hermano Francisco, ni el socio llevaban en sus venas esa sensibilidad mágica que Pablo tenia. El libro fué aparcado, pero por poco tiempo, pués empezó a ser fuente donde Segóbriga bebía constantemente, intentando saciar aquella sed divina, producida por la Magia. ¿Cuántas veces leyó el libro? ¡Ni él lo sabe! Lo único que sabe es, que no hay mejor libro en el mundo. Pablo, ya no quería ser torero ni “meterse” a futbolista. Estas profesiones ponían en tela de juicio sus facultades al tener secuelas de polio en la pierna derecha. La magia lo aceptaba tal cual era, con su defecto, pero sin cortapisas y sin complejos. Y no solamente lo aceptó sino que ha sido pareja inseparable durante toda la vida. Nunca jamás han existido infidelidades por ninguno de los cónyuges. Con dieciseis años nuestro ilustre amigo empieza a trabajar de mancebo en la farmacia de don Jesús Hernaiz Andréu. Hombre de gran cultura y exquisito trato, del que Pablo aprende o intenta aprender la mayoría de sus virtudes. Aprende a hablar y forma de conectar con el público. Este gran hombre, le enseñó un juego con tres cajitas redondas valederas como envases para las pomadas que fabricaban (según arte) en la rebotica. Además de las tres cajitas, se utilizaba también un tubo de cartón por donde se deslizaban muy justamente las cajas, y además dos pañuelitos amarillos y uno rojo. El efecto era: Que después de mostrar el tubo vacío y las tres cajas cargadas cada una con un pañuelito, (dos con los pañuelos amarillos la otra con el rojo) se introducían en el tubo dos cajitas en este orden: La primera con pañuelo amarillo y la segunda con pañuelo rojo. La tercera con el otro amarillo no entraba en juego en esta primera fase. Se levantaba el tubo, y aparecían las dos cajitas, una encima de la otra como es lógico, y al abrirlas la magia hace acto de presencia, por que en la inferior donde habíamos metido el pañuelito amarillo, estaba el rojo y en la segunda donde estaba el rojo, nos encontramos con el amarillo. Primera sorpresa. Después de enseñar el tubo vacío, se metian de nuevo las cajas, pero esta vez las tres. Las dos primeras con pañuelo amarillo y la tercera y última con el rojo... Un pase mágico. Se quita el tubo, y al abrir las cajas, la sorpresa es mayor por que el pañuelito rojo habia pasado de la tercera a la primera. ¡Que bonito Maria, y tu sin verlo! Este juego, también lo hacia en sus comienzos, y se lo debe como ya dijimos al principio a don Jesús, Su jefe, el farmacéutico de Saelices por aquel entonces. Desde estas líneas su gratitud más sincera a esa gran persona de la que tanto aprendió. Otro de los juegos que realizaba fabricado por él, y gracias a su libro: ENCICLOPEDIA DE LA MAGIA... era el de los puntos que aumentan, pero que en vez de puntos lo hacia con rombos y que don Antonio de Armenteras lo tituló: SEIS CARTAS EN UNA. También hacia, gracias a este libro, efectos de faquirismo, pero con alfileres o imperdibles desinfectados con la llama de una cerilla, ya que el mechero no existía, bueno, si, el de gasolina, pero dejaba muy mal sabor cuando se atravesaba los carrillos y los labios. Lo que si es cierto, que jamás volvió a hacer faquirismo con agujas de confeccionar jerséis de lana... después de cierta experiencia. Su sueldo inicial como mancebo teniendo en cuenta que era el año 1958, era de 200 pesetas al mes, equivalente a 1,2 Euros. Pero en aquella época lo que quería Pablo, era aprender, el sueldo en principio no le importaba mucho. Por entonces llegó a hacer actuaciones públicas programadas por el cura o párroco del pueblo, y cuyos beneficios repercutían en los arreglos de la Iglesia. También aprovechaba estas actuaciones para practicar algo de ventriloquia, con dos muñecos de guiñol que le había traído don Jesús, de Madrid. Practicaba todo lo que tenia que ver con el mundo del espectáculo, en un pueblo de setecientos habitantes donde todavía no había llegado la televisión. Pablo, con su hermano Jesús, que era el tercero de los cuatro hermanos, montaba sus números, imitando las peleas del oeste, lucha de espadachines, (con palos de escoba) algunos números circenses, juegos de Magia y algo de humor. ¿Hay quien dé más?. ¿MAGIA! ¡LA CASA DE LOS JUEGOS, HIJOS DE LUIS DEPRIT. MADRID!. Este fue el anuncio más hermoso que vio en su vida y fue en un diario. Tardó poquísimo en recibir su primer catálogo mágico, y poco después un pequeño pedido compuesto del juego de manipulación de bolas y la explicación solamente de las hojas de afeitar enhebradas. Ya se sentía Mago. Faquir, de momento no, pues tubo que llevarlo la señora Lorenza al médico con el carrillo derecho inflado como un botillo, debido al clavado de una aguja de hacer punto. Fue tratado con antibióticos. Poco después de este accidente ocurrió algo parecido y que pudo tener peores consecuencias, esta vez no eran agujas, sino clavos que se introducía por los lagrimales. El efecto consistía en hacer desaparecer un clavo por un lagrimal y hacerlo aparecer por el otro. Como es de suponer nuestro hombre tenia dos clavos. Estos ofrecían muy pocas garantías higiénicas ya que los extraía de las tablas de los envases de madera de la fruta y aunque los limpiaba con alcohol no era lo suficiente para una buena desinfección, de ahí el problema que pudo acarrearle. Lo curioso de este arriesgadísimo efecto es que Pablo, no lo había leído en ningún sitio, pues siempre careció de la más mínima información mágica. ¿Se lo contó alguien?. No lo recuerda. De ahí su asombro, al leerlo muchísimo más tarde en el libro de “LAS MEMORIAS DE ROBERT HOUDIN”.¡ Terminando con el año 1.963 toda la familia se trasladó a Madrid, la madre, viuda desde hacia ya cuatro años, Pablo, Francisco y Luisito. Jesús ya estaba en la capital trabajando de camarero. Los cuatro hermanos van a trabajar de gasolineros. El mago deja los potingues y el mortero a cambio de la manga y los octanos. El turno que le ofrecen en la gasolinera es el de noche. Lo acepta encantado puesto que hay mucho menos trabajo y más tiempo para practicar Magia. A las siete termina la jornada y marcha para casa donde como todas las mañanas le espera Madre Lorenza, con cuatro huevos muy poco fritos sobre una fuente, rociados en aceite y vinagre, manjar que daba fin mojeteando trozos de pan equivalentes a una barra. Después de los huevos, su madre le proporcionaba un cazo con mas de medio litro de leche muy caliente en el que hechaba mojadas de pan o cuatro magdalenas, para despues dormir a pierna suelta. Este fué su desayuno diario durante tres años y... ¡nada de colesterol! Durante los tres años que estuvo de expendedor, buscó la Sociedad Española de Ilusionismo. sin conseguirlo. Lo único positivo es que obtiene un ascenso en la gasolinera como encargado, labor que tiene que desempeñar en Lanjarón, Un pueblo precioso de Granada. El 17 de Junio de 1.967 toma posesión del cargo, que dura hasta el año 1.971. La gasolinera quedó ubicada donde empiezan las Alpujarras. A el le tocó terminar todas las gestiones burocráticas, pendientes para su apertura. Fueron cuatro años buenos: Buen sueldo, 12.000 pts. mensuales (72 Eu) mas el tanto por ciento de ventas. Buenas relaciones sociales y afectivas. Y su primer coche, un Seat 600 verde adaptado para su defecto, por "D. Romualdo", un concesionario de Granada. Con este coche se examinó para conseguir el Carné de conducir: Teórico y Práctico, en la mañana del ocho de Octubre de 1968. ¡Y APROBÓ!. A la primera, con dos... narices y con dos exámenes: El primero con el Sr.ingeniero, y el segundo con el Sr. médico. El costo del carné al hacerlo por libre fué de 750 pts.(4,50 Eu), lo mismo que la circuncisión. Operación que le hizo ese mismo año, su médico de cabezera. Operación que al detalle parecia hecha a mordiscos, (comentario de una enfermera al médico, en un reconocimiento.) Hay que hacer un recordatorio a una relación sentimental que le caló, y que quiso hacer duradera con el Santo Sacramento del Matrimonio, obligando a Dña. Lorenza (su madre) a realizar un viaje desde Madrid a Granada, para comprarle el ajuar. (trajes, camisas, mudas, etc.) Casi todo estaba preparado para el gran dia, incluso el diseño de la tarjeta, junto con la lista de invitados. En un solo dia todo se fué al garete, por culpa de una mala gestión del padre de la novia, y que no vamos a detallar. El caso es que la boda nunca se realizaria. Resumimos que los cuatro años en Lanjaròn, fueron nefastos en lo Mágico, no existiendo ningun progreso. Dios mío, que lenta su carrera . Por fin regresa a Madrid, abandonando totalmente la gasolina a cambio de un puesto de LISTERO en las oficinas de una filial de Agromán, que con el transcurrir del tiempo, mucho tiempo, llegaría a oficial de primera. En Enero de 1976, en uno de los mesones de Callao, conoce a Maria, (Mª Nieves). Y sin leerle la mano, le pronostica, que en el mes de Septiembre de ese mismo año la ve casada. ¡Pero con ÉL!. Fué su mejor acierto: El dia 21 de Septiembre, Mª Nieves y Pablo, se unian en santo matrimonio. Para lo bueno y para lo malo. En la salud y en la enfermedad... Y así año tras año, han superado y con creces sus bodas de plata y mucho mas. Al poco de empezar su itinerario como listero, encontró en la ya mencionada Casa de los juegos, a un miembro de la S.E.I. Se trataba de Víctor Arrogante, del que más tarde sería compañero. Pablo, recuerda que Víctor le pregunto: ¿Eres mago? – Un eterno mal aficionado-. Contestó Después, el señor Arrogante le informó que los magos de la S.E.I.(Sociedad Española de Ilusionismo) se reunían todos los martes, en Puente Cultural. A los quince días sufrió un examen, con el que demostró que era apto: Una cortita manipulación con bolas de futbolín, liadas con esparadrapo para que no resbalasen. Un pañuelo que aparecía y desaparecía gracias al R.P. Si, has leído bien. R.P. son las siglas de Rulo para el Pelo, esos rulos de plástico que las mujeres se ponen en el pelo sujeto con una pinza. Se lo preparaba uniendo o pegando uno de sus lados con la llama de un mechero. (Ya de butano) Se adelantó sin saberlo al F.P. Finalizó el examen con la carta en la naranja pero sin naranja. Lo hacia con un paracaídas que sujetaba una cápsula transportadora de la carta recompuesta. Esto ocurria a finales del año 1977. El dia uno de Enero de 1978, cuando le hicieron entrega de el carné de la S.E.I. fue uno de los momentos más grandes de su vida.Comparable únicamente a la obtención también del carné de conducir, al día de su boda y al nacimiento de sus hijos. ¡¡POR FIN ERA MAGO RECONOCIDO NI MÁS NI MENOS QUE POR LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ILUSIONISMO!! No se lo podía creer. ¡Mago con carné!. Mago en potencia desde los ocho años. Mago oficial a los treinta y cuatro. -¡¡Gracias Dios mío!! ¡¡Un millón de gracias!!- gritaba enloquecido. Ya solo faltaba el reconocimiento del público. Ese público es, el que realmente aprueba o suspende. El no quería parecerse a esos magos aprobados por sociedades mágicas y siempre suspendidos por los mejores jueces: “la gente”. A partir de la obtención del carné, para él, solo existía la familia y la Magia. Sus horas en la oficina se limitaban a cubrir el expediente y cumplir por supuesto con las obligaciones. Estas horas eran lentas, leeentas. Largas, laaargas. Aunque al final se las ingenió para hacerlas mucho más gratificantes. En los momentos ociosos, que no eran pocos, sus juegos y escritos mágicos, los pasaba al disco duro de uno de los primeros ordenadores que se fabricaron. En casa, y una vez cumplidos los deberes de padre, esperaba a que todos se acostasen para empezar su orgía Mágica. Cubría la mesa de 80 cm. con su tapete verde, frente a un gran espejo colgado de la pared y entre libros barajas y monedas, nuestro mago pasaba tres o cuatro horas en éxtasis. Leyendo y practicando, pero en éxtasis. Repetición y repetición de pases. Repetición y repetición de juegos. Repetición y repetición de rutinas. El volver a hacer, era mucho más placentero, y si veía el más mínimo progreso entraba en una felicidad plena, que solo un mago auténtico puede saberlo. Los minutos eran segundos y las horas minutos. De lunes a viernes dormía poco, pero entre sábados y domingos se desquitaba. Tuvo un tiempo en el que solo vivía por y para la Magia. Esa época fue preocupante, el tiempo en el retrete para cubrir sus necesidades fisiológicas eran horas jugando con imperdibles, bolas y dedales. No había un rincón en la casa que no tuviese su huella mágica. Al hacer la cama, los comodines surgían entre las sábanas. Ponías la televisión, y lo primero que veías sobre ella era una baraja y su estuche al lado. Sobre la silla, de la habitación de la niña, cuatro monedas y una navajita de cuando tuvo que ir, por que lloraba. Dentro del tambor de la lavadora siempre había elásticos de todos los colores, por que Pablo se los guarda en los calcetines. Más de una vez tuvo que arreglar una avería por obstrucción. Su mujer harta de este descontrol, de tanta Magia y de tanta locura, una noche lo pone en un brete, al espetarle: -¡No puedo soportar más, y hasta aquí hemos llegado. Puedes elegir y decidirte entre la Magia y la niña y yo.! Tienes de plazo hasta mañana.- Y Pablo de una forma muy poco lógica contestó: - Pienso y creo, que todo es compatible, pero si me obligas no hace falta esperar hasta mañana... te lo digo ya. ¡La Magia!.- Después, ante este poco juicio, se hizo perdonar, y al final demostrar que efectivamente era compatible y no solamente con una niña sino con dos más que vinieron después. Es cierto que por aquel entonces nuestro Ilusionista estaba intoxicado, pero que él era consciente del peligro que corría ante esta divina droga. "Me contó, que en una ocasión estubo a punto de robar con el fin de ingresar en la carcel, y poder tener las veinticuatro horas dedicadas a la magia." Por juicio y lógica, salió de aquella maravillosa enfermedad, por el bien de todos. Todo el tiempo perdido en cuanto a su formación mágica, lo fue recuperando a pasos agigantados al estar entre magos, libros y prácticas. El siempre dice.- Que si buen mago quieres ser, Magia ver, leer y hacer. En el año 1981 (creo) Pablo, es nombrado Presidente por unanimidad (no hubo candidaturas) para dos años y que una vez acabados siguió como vicepresidente... para terminar com vocal Enseguida se dió cuenta que la Magia de cerca era realmente su campo, produciéndole una atracción extraordinaria. En esta disciplina es donde el se siente a gusto y protegido, dando en todo momento el cien por cien. Pero como Pablo, dice y con razón: (“él en Magia siempre tiene razón”) “Mago mesero, poco dinero”; se montó un número de escenario, basado en efectos de mentalismo y un apartado de hipnotismo. Lo del hipnotismo es una afición aparte que en su momento también la afrontaremos. Para Pablo, es de capital importancia el hacer un paréntesis y comentar que el conocer a uno de los miembros de la Compañía Mágica, en el año 1978 fue una de las cosas que mejor le pudieron ocurrir: Miguel Ángel Rodríguez Fernández, Psiquiatra muy cualificado en el mundo de la medicina y gran aficionado a la Magia. Conde Ropherman, destacadísimo Mago cómico y gran aficionado a la psiquiatría. Dos en uno. Para Segóbriga fue una suerte conocer a este personaje tan especial, del que aprendió no solo mucha "gramática parda" si no también, temas relacionados con el mundo del arte. Se consideran hermanos artísticos, con muchísimas actuaciones juntos, y dos anécdotas por actuación. Cuando Pablo conoció a Miguel Ángel, este estaba retirado del mundo del espectáculo, dedicándose por entero a la medicina y teniendo la Magia, solamente como afición. Pablo le convenció para volver al fascinante universo de la ILUSIÓN y formar Compañía, para pasar los mejores años Mágicos de su vida . Pablo comentaba muchas veces que había tres cosas con las que más se reía: Cuando veía su nómina de administrativo, cuando miraba el saldo de su cuenta bancaria, y CUANDO VEIA ACTUAR AL CONDE ROPHERMAN. El Conde Ropherman sigue siendo para nuestro hombre, el mejor mago cómico. El mago con más chispa natural que ha conocido. En sus anécdotas lo recuerda con todo el cariño. Desde este dossier quiere darle las gracias mas sinceras y recordar con todo regocijo aquellos años vividos en la Magia. ¡Gracias Miguel Ángel, psiquiatra. Gracias Conde Ropherman, Mago. Gracias por ser su paisano. Gracias por ser su hermano! Pablo y el Conde, formaron con Víctor Arrogante, (aquel que le informó donde se reunian los magos) LA COMPAÑÍA MAGICA. Este era el nombre de batalla. El Conde, como presentador y humorista. Víctor, el mago clásico y muy torero. Y Pablo, con sus “"poderes paranormales." Esta época fue una de las mejores. La Compañía Mágica hizo muchas galas por toda la geografía de España. Con recuerdo especial para la Academia de Suboficiales del Talar en Lérida. Pablo, descansaba muy poco. Muchas veces empalmaba: Actuación, viaje de regreso por la noche y trabajo en la oficina. Las actuaciones con la Compañía Mágica, no impedían a Pablo, el realizar su Magia de cerca, puesto que siempre tenia algún Púb fijo donde exhibirla. La Compañía se deshace a muy pesar de sus tres componentes que continúan con su amistad, aunque mágicamente por caminos distintos. En el año 1.983 (creo) se celebró un congreso de Magia en Sigches, y Pablo, se preparó para concursar en Magia de cerca. El primer día del congreso, en la puerta misma del hotel mientras subían parte del equipaje, rompieron la luna de la parte de atrás del coche del Conde, y se llevaron su bolso y por supuesto todo el material mágico, incluyendo el del concurso. Para él, allí se terminó el congreso. El último día y ya casi de regreso, le avisan desde el cuartel de la guardia civil para recoger el bolso perdido. Todo el material estaba intacto. El congreso terminó con mucha más pena que gloria. Desde la desaparición de la Compañía Mágica hasta el año 1.990 Pablo desarrollaba su Magia, en Púb., Casas de Cultura, cumpleaños, alguna comunión y también alguna Casa Regional. Hablando de estas últimas, me contó algo que podía haber terminado en tragedia y que ahora se recuerda como anécdota. “Actuando en la Casa Regional de Valladolid, en uno de los juegos, fue a quemar el sobre que contenía los trozos de la carta que luego tenia que aparecer en la naranja. Este sobre que reposaba en un platito, fue rociado con gasolina por falta de alcohol, salpicando el tapete e incluso la alfombra y sus manos: Cuando acercó la llama al sobre, todo empezó a arder: Sobre, plato, tapete, mesa... Pablo, intentó apagar el fuego con sus manos que también ardían, las llamas se propagaron, llegando hasta la alfombra y de ahí podían haber continuado hasta las cortinas. El público no se movía de sus asientos y se divertía pensando que era parte del espectáculo, hasta que alguien gritó, -¡¡FUEGO!!- ¡Dios mío! en segundos, solo quedaron en el salón, el mago y el conserje que con gran serenidad y un pequeño extintor, consiguió neutralizar las llamas Más de una semana tuvo que estar nuestro protagonista con las manos embadurnadas en pomada. Hubo otro caso que no llegó a mayores por la videncia del director artístico de un local céntrico de Madrid. Este hombre llamó a Segóbriga, por recomendación, para unas actuaciones en su local. Cuando lo vió, quedó sorprendido de su cojera, espetándole sin anestesia: -Perdone don Pablo, siento decirle que usted no puede actuar aquí-. ¿Por qué? Preguntó Segóbriga. Y respondió el "directorzote": -¡Por que es cojo! Y los cojos traen mal fario a nuestra casa. En cierta ocasión tuvimos a un cantaor de flamenco llamado el Pata Chula, y ardió toda la parte de atrás del escenario.- -Lo comprendo perfectamente.- Contestó Pablo, acordándose seguramente de la Casa de Valla- dolid. Menos mal que nuestro protagonista no es supersticioso, de lo contrario solo con estos dos casos hubiese sido suficiente para retirarlo del mundo del espectáculo. Llegamos al año 1.990, y Segóbriga de Garmany, con autorización del Consejo Nacional de Magia, monta una escuela en el restaurante Isidoro, sita en General Ricardos, aprovechando sus actuaciones semanales en dicho restaurante: LAS CENAS MAGICAS DE ISIDORO. Allí empieza su periplo como profesor, y le gusta por que él también aprende. Consigue en poco tiempo un circulo con el nombre de A.R.A. (Amigos de la Reina de las Artes) y con más de cincuenta socios-alumnos. En este año también conoce a "don" Rafael. Mejor Raphel, el “vidente”. Con el que hace algunas sesiones de hipnotismo en hoteles de provincias. En el año 1.993, ocurrió algo que ya tenia que haber ocurrido mucho antes. Por reajuste de su empresa aprovecha una oferta de despido. Puesto que esta oferta la encontró interesante, y le venia como dedo al ...anillo, se presentó en casa con el finiquito y la “panoja”. -¿Te ha tocado la lotería?.- Preguntó la Marieja. -¡No!. Me han despedido con...-. No pudo terminar. Su mujer se convirtió en un basilisco, para decirle de todo (en buena lid). Al poco tiempo todos contentos por que fué un acierto. Por fin no madrugaría jamás. El sueño de su vida. ¿Os imagináis, ya nunca madrugar?. Tendría todo el tiempo del mundo para dedicárselo a ella. Si, a la Magia, a la que le había dado tanto. A ella, que le era fiel le regalaría todo su tiempo, toda su vida, y en compañía de sus seres más queridos. En el año 1995 el 20 de Octubre se abren las puertas del Olimpo Mágico, HOUDINI. El Centro más Mágico e importante de Europa. Con tres plantas y siete salas dedicadas a la Magia y al misterio y Pablo su director, mago para todas ellas...dueño y señor de todas ellas. HOUDINI, es el pináculo, la cima. Diariamente su magia es exhibida en el Templo Mágico. Los martes pone al descubierto sus “poderes paranormales”, junto con sus sesiones especta culares de hipnotismo. Los miércoles su Magia muy de cerca y totalmente personalizada. Los jueves también su Magia de cerca, pero antes, reunión con todos sus alumnos que ya son muchos. Viernes y sábados, maratón mágico. El 19 de Enero 2002 Pablo, bajaba las escaleras, con el fin de llegar a una de las salas de Magia de cerca, y realizar una actuación privada. Cuando aún quedaba un escalón para terminar el descenso, pensó que el recorrido estaba finalizado, por lo que su pié izquierdo encontró el vacio que no esperaba y sus setenta y cuatro kilos cayeron sobre su pierna izquierda (que es la buena) originando una fractura en la cabeza del femur. Operación en el Hospital Clínico, con tres meses de rehabilitación y de nuevo en Houdini, con su Magia. Aquí quiero hacer un paréntesis y agradecer a Jhony, (Jesús San Pelayo) sus visitas periódicas al hospital. También mi recordatorio y y el más sincero agradecimiento a mi amigo, el mejor Pick Pocket del mundo, por su compañia diaria en mis doce dias de convalecencia. Gracias "don Francisco" y gracias Jesús. Pablo Segóbriga, imparte en HOUDINI, sus cursos de Magia, y en solo cuatro clases, deja preparado al alumno, para su ingreso en CA.P.S. (Círculo de Alumnos Pablo Segóbriga.) Al principio comenté que, al mago no solamente lo examinan los Círculo o Sociedades de Magia. Quién realmente examina, es el público, ese público que dá las notas en cada actuación. Según nuestro artista,el aprobado más dificil es el de la familia con la cual convives. Os digo todo esto por que en Mayo del 2003. Pablo, se llevó una de las sorpresas más grandes: Después de llevar a cabo algunas diligencias; al regresar a casa se encuentra a su mujer e hijos en unión de muchos magos, que le reciben con un sonoro aplauso y en plan festivo. Mari Nieves, en colaboración con los hijos le obsequiaban con un Mágico y familiar homenaje. Pablo, se emocionó tanto, que no pudo contener las lagrimas. Los suyos acababan de aprobarlo con matrícula de honor. Al mes siguiente, en junio del año 2003 se cierra HOUDINI. ¿Por problemas de aparcamiento? ¿Por estar ubicado en zona poco segura? ¿O por una oferta de compra saludable? Por lo que fuese no importa. Lo cierto es que, en el número 21 de la calle de Fuencarral, justo en el centro del corazón de Madrid,quedaron enterrados ocho años de Magia, quedó ahogado todo el encanto y el misterio de siete salas repartidas en tres plantas. En cada rincón de estas salas expiraba, moria algo de Pablo. Muchas veces su colega Mad Martín, comentaba al presentarlo: -... Cuando hicieron HOUDINI, Pablo Segóbriga, ya estaba dentro... -.El estaba dentro de HOUDINI y HOUDINI estaba dentro de él. El 25 de Diciembre del mismo año, (Navidad) se abre el nuevo, en la calle García Luna, número 13, en el gran barrio de la Prosperidad. Más pequeño. Son cuatro salas repartidas en dos plantas. Es cierto que las salas son mucho mas lógicas, luciendo de una forma bastante mas destacada el mismo mobiliario y museo del antiguo. Los augürios, son buenos y estamos seguros de que va a funcionar. ¡MAGO DE HONOR!. ¡SI SEÑOR!. En la XIII Trobada Mágica de Almussafes, Nombran a Pablo Segóbriga, Mago de honor, ahí es "ná". Mago de honor, por la gracia de A.V.I. (Asociación Valenciana de Ilusionismo) y su presidente, don Luis La Font. Del 8 al 10 de Abril 2005. Pablo, como bien nacido, es tambien agradecido y le gustó esta distinción, puesto que le coge en plena actividad mágica. "Empezando, como aquel que dice". De ahí que le queden... sesenta años... ...¡O mas! para seguir disfrutando de estos honores. También le nombran Presidente del jurado para el concurso de Magia de cerca. Esto le gustó menos. Le recordó a los jurados, que el tuvo (tiempo há) de frente. sin una sonrisa piadosa cuando mas lo necesitaba.Sin una mueca de ánimo para aquella alma en pena que perdia su mirada en el verde tapete y que al levantarla implorante se encontraba con unos rostros severos, juzgantes, como si se tratara del mas encarnizado enemigo. ...¿El jurado tendrá que ser así?... ENTREVISTA DE ADOLFO PARA LA REVITA "MAGICIP" A PABLO SEGOBRIGA 1 Cómo fueron tus comienzos, tu primer contacto con la magia, las primeras épocas? Mis principios o comienzos, aunque quedan muy lejanos los recuerdo perfectamente. La droga Mágica me la mostraron aunque no la probé entre los ocho y diez años, fue un MAGO con el nombre de BARCELÓ, quién me la mostró. Tuvo que pasar algun año más para ponerla en mis labios y quedar totalmente enganchado, y fue gracias al libro escrito por don Antonio de Armenteras: ENCICLOPEDIA DE LA MAGIA ILUSIONISMO Y PRESTIDIGITACIÓN. Esto ocurria en un pueblecito de la provincia de Cuenca, llamado Saelices, cuyo único atractivo son unas ruinas romanas con el nombre de Segóbriga, nombre que he tomado prestado como apellido artístico. Saelices por entonces no rebasaba mas de mil habitantes y el único contacto que tenia con la Magia aparte de mi libro era el tio Higinio y los tres juegos que me enseñó. Si a estos tres añadimos los siete u ocho sacados del bendito libro, pude conseguir treinta minutos de actuación que presentaba en cuanto tenia ocasión. Mis utensilios mágicos eran una baraja incompleta de mugrientas cartas recopiladas de las distintas tascas que las habian desechado por el uso. (Dios mio, como recuerdo su olorcillo añejo, carazterístico). Una cuerda tiesa, Un pañuelo con el palillo en el dobladillo, unos guijarros que me rompian los bolsillos, un alfiler para hacer faquirismo, un botón de la pelliza de mi padre prendido a un elástico (tiraje)... y poco más. Este fué mi primer contacto con mi inseparable amiga. Luego mucho más tarde se originó el contacto real, en Madrid, cuando ingresé en la S.E.I. 2 Cuál es ese momento en el cual te das cuenta que puedes vivir bien dedicándote sólo a la Magia? “Me dí cuenta que podia vivir. Lo de vivir bién, todavía está esperando”. Ya por el año 1984 tenia problemas para compaginar el trabajo con mis actuaciones mágicas y si q |